La prevención de las adicciones y sus consecuencias en la salud infantil fueron los ejes de una reunión de la Comisión de Prevención de Adicciones del Concejo Deliberante de Córdoba, que contó con la participación del médico pediatra Enrique Orschanski. Durante su exposición, el especialista puso especial énfasis en los efectos del alcohol durante el embarazo y advirtió sobre las consecuencias que puede provocar en el desarrollo cerebral de los niños.
El encuentro fue encabezado por la concejal Verónica Garade Panetta, presidenta de la comisión, y tuvo como eje el tratamiento de un proyecto de ordenanza de su autoría que propone crear el “Programa Municipal de Comunicación Preventiva de Adicciones en el Binomio Madre-Hijo”.
La iniciativa busca generar conciencia, sensibilizar y prevenir el consumo directo e indirecto de sustancias psicoactivas durante el embarazo, la lactancia y los primeros años de crianza.
“Los pediatras generalmente llegamos tarde porque los niños ya llegan dañados”, señaló Orschanski al comenzar su intervención, en la que describió un escenario social complejo, marcado por el aumento del consumo de sustancias y, particularmente, por la naturalización del alcohol.
En ese sentido, advirtió que el alcohol también constituye un factor de riesgo para el desarrollo infantil y puso el foco en el síndrome alcohólico-fetal. “La solución es no beber”, remarcó.

Los riesgos del alcohol durante la gestación
El pediatra hizo referencia a las dificultades que existen en el seguimiento de los embarazos y señaló que el 10% de las mujeres llega al parto sin controles prenatales, mientras que otro 40% registra menos de cinco consultas durante la gestación.
Según explicó, los controles médicos permiten detectar distintas situaciones que pueden comprometer la salud de la madre y del bebé, como alteraciones en el peso y la presión arterial, infecciones perinatales y posibles consumos de sustancias.
En este último aspecto, observó que durante las consultas suelen mencionarse drogas como la marihuana y la cocaína, además del tabaco, pero que el alcohol muchas veces queda fuera de las conversaciones preventivas.
Orschanski explicó que la exposición al alcohol durante el embarazo puede provocar el síndrome alcohólico-fetal, asociado a alteraciones en los rasgos faciales, dificultades de crecimiento y trastornos en el desarrollo intelectual.
También detalló que la formación del cerebro comienza en las primeras semanas de gestación y que el alcohol puede interferir en ese proceso. Sus efectos pueden extenderse a etapas posteriores, ya que durante la adolescencia continúa la maduración cerebral y la formación de conexiones neuronales.

La preocupación por el avance del vapeo
Otro de los temas abordados fue el crecimiento del consumo de cigarrillos electrónicos entre adolescentes. Orschanski manifestó su preocupación por la expansión del vapeo, especialmente entre estudiantes de los primeros años de la escuela secundaria.
Advirtió que estos dispositivos pueden contener nicotina y otras sustancias potencialmente nocivas, incluidos metales pesados, y cuestionó la percepción de que se trata de una alternativa inofensiva al cigarrillo tradicional.
En su exposición también planteó la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y cuestionó las decisiones que, a su entender, priorizan los intereses económicos por encima de la protección de la salud de niños y adolescentes.
Adicciones y vulnerabilidad social
La intervención incluyó además una referencia a la relación entre el consumo problemático, la deserción escolar y el acercamiento de adolescentes a las redes de comercialización de drogas.
Orschanski alertó sobre la situación de jóvenes que, al quedar fuera del sistema educativo, encuentran en estas actividades una alternativa para obtener ingresos. En ese marco, cuestionó la indiferencia social frente a una problemática que requiere respuestas coordinadas.

Proyectos para fortalecer la prevención
Durante la reunión también expuso el concejal Diego Casado, quien presentó los dos proyectos de ordenanza que impulsa en materia de prevención de adicciones.
El edil destacó especialmente la iniciativa identificada con el número 11.191, vinculada al control de los precursores químicos utilizados en la elaboración de estupefacientes.
Según explicó, uno de los proyectos propone la creación de un Observatorio de Drogas en la ciudad, con un enfoque preventivo y de seguimiento de la problemática. El segundo apunta a mejorar los mecanismos de control sobre los insumos químicos que intervienen en la producción de sustancias ilegales.
Casado señaló que esta última propuesta requiere un abordaje más amplio y articulado con la Provincia, ya que excede las competencias que puede asumir una ordenanza municipal.
Al finalizar el encuentro, los tres proyectos abordados quedaron en estudio dentro de la comisión.