El Teatro Real celebra este lunes su 99° aniversario con una jornada especial abierta a toda la comunidad, que marcará el inicio de las actividades rumbo a los cien años de uno de los espacios culturales más emblemáticos de Córdoba.
Desde las 11.30, el histórico edificio ubicado en San Jerónimo 66 será escenario de intervenciones artísticas, espectáculos y homenajes que pondrán en valor casi un siglo de historia dedicado al teatro, la música y las artes escénicas.
La programación comenzará con una intervención sobre la fachada y los balcones del primer piso, donde la Comedia Infanto Juvenil presentará “Aguas Va”, una propuesta que combina humor, actuación y entretenimiento para todo público.
Minutos después, a las 11.50, el Teatro Estable de Títeres ofrecerá una versión breve de “SieteVidas, la vuelta del Gato”, espectáculo que relata el reencuentro entre un títere y su dueña Lucimar, en una historia pensada para disfrutar en familia.
Las actividades continuarán a las 12.15 con la presentación de banners conmemorativos y una muestra de vestuario de “La vida es sueño”, el clásico de Pedro Calderón de la Barca. Cinco minutos más tarde se realizará el acto protocolar con la participación de autoridades del Teatro Real y de la Agencia Córdoba Cultura.
El cierre de la celebración será a las 12.30 en el hall principal, donde la actriz Gabriela Grosso, integrante de la Comedia Cordobesa, interpretará “Tita, genio y figura”, un recorrido escénico por la vida y el temperamento de Tita Merello, a través de relatos y canciones que evocan su personalidad intensa, popular y apasionada.

Un escenario con casi un siglo de historia
Inaugurado el 30 de junio de 1927 con el nombre de Real Cine Theatre, el edificio fue concebido por el empresario Francisco Espinosa Amespil y proyectado por el arquitecto Gustavo Gómez Molina. Su elegante fachada de estilo clásico y la destacada acústica de su sala principal lo convirtieron rápidamente en un punto de referencia para espectáculos teatrales, musicales y cinematográficos.
Con el paso de las décadas atravesó distintas etapas. En los años sesenta funcionó como Cine Brunino y, posteriormente, el inmueble fue transformado en sede bancaria, lo que provocó la pérdida de buena parte de su estructura original y un prolongado período de abandono.
La recuperación comenzó en la década de 1980, cuando el Gobierno de la Provincia impulsó su restauración y expropiación para devolverle su destino cultural. Desde entonces volvió a convertirse en la casa de la Comedia Cordobesa y, años más tarde, inició un proceso de ampliación y modernización que incorporó las salas Azucena Carmona, Jolie Libois y Eugenio Filipelli.

La reinauguración integral concretada en 2007 consolidó al Teatro Real como uno de los principales centros culturales de Córdoba, con una programación permanente de teatro, danza, música y propuestas para las infancias.
A pocos meses de cumplir un siglo de vida, el Teatro Real inicia un nuevo capítulo de su historia reafirmando su papel como espacio de encuentro entre los artistas y el público, y como uno de los grandes símbolos del patrimonio cultural cordobés.