En el cierre del año legislativo, la Legislatura de Córdoba sancionó una serie de reformas al Código de Convivencia Ciudadana de la Provincia, aunque dejó para 2026 el debate de algunos temas sensibles que aún no lograron consenso. La decisión se tomó en la última sesión de 2025, luego de un trabajo de unificación de iniciativas y acuerdos alcanzados en comisión.
Durante la 25ª sesión ordinaria del 147° período legislativo, el pleno aprobó modificaciones a la Ley 10.326 que apuntan a fortalecer el régimen contravencional y actualizarlo frente a nuevas problemáticas sociales. Uno de los puntos centrales es el endurecimiento de las sanciones contra quienes organicen fiestas clandestinas, incorporando la posibilidad de decomisar los bienes utilizados para cometer la infracción, como equipos de sonido, cables, consolas y bebidas. La normativa aclara que solo podrán ser reclamados aquellos elementos considerados indispensables para la subsistencia.
Otro de los cambios relevantes establece nuevas obligaciones ante disturbios en espacios públicos de esparcimiento. En estos casos, el personal de seguridad privada deberá aprehender a los responsables y dar intervención inmediata a la Policía. Se tipifican como contravenciones conductas tales como molestias con gestos, palabras o imágenes en la vía pública, tocamientos indebidos y peleas o riñas.

La reforma también amplía el alcance de las sanciones por agresiones, que hasta ahora protegían al personal educativo y de salud, e incorpora a las fuerzas de seguridad y a los agentes públicos como sujetos especialmente resguardados.
En materia de circulación en motocicletas, se incorporan como faltas las denominadas conductas sospechosas, entre ellas no portar identificación visible, exhibir signos de ocultamiento o supresión de la misma, o perseguir de manera persistente y sin justificación a un peatón.
Además, el nuevo texto prevé trabajos comunitarios como sanción para quienes arrojen residuos urbanos, escombros o sustancias que puedan afectar la calidad ambiental, reforzando así el cuidado del espacio público.
Desde el cuerpo legislativo destacaron que estas modificaciones incorporan una mirada restaurativa y victimocéntrica, poniendo el eje en la persona afectada por la contravención. A su vez, se introduce formalmente la figura de la reiterancia, entendida como la comisión de una o más infracciones —de igual o distinta naturaleza— antes de que quede firme la sentencia por una falta anterior.

Los temas que quedaron para 2026
No obstante, el debate no quedó cerrado. Tras una extensa discusión en la Comisión de Seguridad, se resolvió postergar el tratamiento de varios proyectos que también proponen reformas al Código de Convivencia. Entre ellos se encuentran la regulación de los cuidacoches, la prohibición de limpiavidrios en semáforos, nuevas exigencias para la circulación de motovehículos y las sanciones por incumplir el calendario de vacunación obligatoria, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Salud provincial para garantizar el carnet nacional.
Al respecto, el legislador Facundo Torres Lima remarcó la necesidad de alcanzar consensos amplios: “El Código de Convivencia regula, ni más ni menos que la paz social. Tiene que tener el mayor grado de acuerdo posible para que tenga legitimidad”, expresó durante la reunión de comisión.
Los expedientes postergados volverán a ser analizados a partir de febrero de 2026, cuando se retome la actividad parlamentaria.