El vino cordobés tuvo este sábado su gran encuentro en la ciudad de Córdoba. El Hotel Quinto Centenario recibió la tercera edición de Vino Córdoba La Feria, una propuesta que convocó a una gran cantidad de personas que se acercaron para conocer y degustar la diversidad de etiquetas producidas en la provincia.
Organizada por Córdoba Wine Travel y Pulpería Cordobesa, la feria reunió a 30 bodegas de distintas regiones de Córdoba, con más de 120 etiquetas de vinos y espumantes.
Desde el comienzo de la jornada, el público recorrió los diferentes stands, copa en mano, y tuvo la posibilidad de probar una amplia variedad de propuestas. Los espacios de las bodegas estuvieron permanentemente visitados por asistentes interesados en descubrir nuevos sabores, conocer las historias detrás de cada etiqueta y conversar con sus productores.
Un recorrido por las regiones del vino cordobés
Una de las particularidades de la feria fue la organización de las bodegas por regiones productoras. De esta manera, los asistentes pudieron recorrer los diferentes stands e identificar las características y expresiones propias de cada zona.
El paisaje, el clima y los distintos terroirs de Córdoba se hicieron presentes a través de los vinos que ofrecieron las bodegas, permitiendo conocer la diversidad de la producción vitivinícola provincial.
La propuesta también permitió acercarse a las diferentes alternativas de enoturismo que ofrece Córdoba, con información sobre bodegas, viñedos y experiencias para quienes quieran conocer los territorios donde se producen los vinos.

El vino, contado por sus hacedores
Bodegueros, productores, enólogos e ingenieros agrónomos estuvieron presentes durante la jornada y conversaron directamente con los asistentes.
Ese contacto permitió conocer los proyectos, los procesos de elaboración y las particularidades de cada etiqueta, generando un espacio de encuentro entre quienes producen el vino y quienes disfrutan de descubrir nuevas propuestas.
Así, la feria no solo fue una oportunidad para degustar, sino también para acercarse a las personas que forman parte del crecimiento de la vitivinicultura cordobesa.

Quesos, fiambres, chocolates y más sabores
La experiencia se completó con una variada propuesta gastronómica que acompañó el recorrido por los vinos y espumantes.
Los asistentes pudieron disfrutar de quesos, fiambres, chocolates, gin y otros productos, que se combinaron con las diferentes etiquetas disponibles en la feria.
También hubo propuestas y elementos vinculados al mundo del vino que permitieron acompañar y disfrutar mejor cada degustación.
Como parte de la experiencia, los visitantes recibieron una copa de regalo, que utilizaron durante el recorrido por los distintos stands.
Además, quienes encontraron una etiqueta de su gusto tuvieron la posibilidad de adquirir los vinos y espumantes que más les habían gustado para continuar la experiencia en casa.

Música en vivo y un clima de fiesta
La jornada también contó con música en vivo, que acompañó el recorrido del público y sumó un ingrediente especial al encuentro.
Con los stands llenos de visitantes, las copas circulando y la música como protagonista, el Hotel Quinto Centenario se convirtió durante la tarde y la noche en un gran punto de encuentro alrededor del vino.
La tercera edición de Vino Córdoba La Feria terminó así transformándose en una verdadera fiesta de sabores, música y encuentros, con el vino cordobés como protagonista.

Las bodegas participantes
La tercera edición reunió a 30 bodegas de distintas regiones de Córdoba, que presentaron sus etiquetas y acercaron al público diferentes expresiones de la producción vitivinícola provincial.
Participaron Terra Camiare, La Caroyense, Establecimiento Di Candi, Patente X, Gavianna, Del Gredal, Finca Robledo Balzarini, Finca Bodem, Finca Vista Grande, Bodega Furfaro, Río del Medio, Sineres Espumantes, Juana Urbana, Champagnera San Lorenzo, Familia Benito, Pu Duam Vineyard, Alma Minera, Achala Wines, Aráoz de Lamadrid, Noble de San Javier, Bodega Kirton, Viarago, La Matilde, Piedra Mora, Santos Quiroga, Sierra y Monte, Finca La Marta, Slow Wines, Nébula y Camps & Chavero.

La diversidad de bodegas y etiquetas permitió realizar un recorrido por distintas regiones y estilos, en una celebración que volvió a poner en valor el crecimiento y la identidad de la vitivinicultura cordobesa.