Los trabajos incluyeron la conexión de 645 viviendas al sistema cloacal, permitiendo reemplazar los tradicionales pozos negros y avanzar en mejores condiciones sanitarias y ambientales para las familias del barrio. Además, se concretó la pavimentación de 44 cuadras internas con hormigón.
Durante el acto, Passerini destacó el trabajo articulado entre los distintos niveles del Estado y la participación de los vecinos para ampliar el alcance original de la obra.
“Estas mejoras son el resultado del esfuerzo conjunto entre la Provincia, el Municipio y una comunidad comprometida con el progreso de su barrio. Cuando trabajamos unidos, las obras llegan y transforman la vida de la gente”, señaló el intendente.

A su turno, Llaryora remarcó la importancia de garantizar igualdad de oportunidades a través de la infraestructura urbana. “Las cloacas, el pavimento y las luces son servicios esenciales que generan dignidad y mejores condiciones para crecer. Este barrio hoy cuenta con herramientas fundamentales para seguir desarrollándose”, expresó el gobernador.
Las obras forman parte del plan de saneamiento y urbanización que llevan adelante la Municipalidad de Córdoba y el Gobierno provincial para ampliar la cobertura cloacal en la ciudad y mejorar la infraestructura vial en distintos barrios.
La intervención en El Quebracho se enmarca dentro del objetivo de extender el acceso a la red de cloacas a miles de hogares cordobeses mediante conexiones directas al sistema de tratamiento de líquidos cloacales de Bajo Grande.
En paralelo, el pavimento ejecutado integra el programa conjunto de 800 cuadras que actualmente desarrollan Provincia y Municipio en distintos sectores de Córdoba Capital.
Con este tipo de acciones, se busca ampliar significativamente la cobertura del servicio cloacal y continuar impulsando obras que mejoren la conectividad, la salubridad y la calidad de vida de los vecinos y vecinas de la ciudad.