Hernán Piquín vuelve a Córdoba para encontrarse con el Ballet Oficial
Hernán Piquín vuelve a Córdoba para encontrarse con el Ballet Oficial

Hernán Piquín vuelve a Córdoba para encontrarse con el Ballet Oficial

El bailarín y coreógrafo llega al Teatro del Libertador para presentar “Entre dos mundos”, una propuesta que combina la suite de “Paquita” con la música de Astor Piazzolla. Serán cuatro funciones junto al Ballet Oficial de la Provincia, con música en vivo y dirección artística de Patricia Baca Urquiza.

Hay lugares que para un artista representan mucho más que un escenario. Para Hernán Piquín, Córdoba es uno de ellos. Su vínculo con la provincia tiene además una historia familiar: su madre es cordobesa y cada regreso tiene, para él, algo de volver a casa.

Esta vez, la visita tendrá un atractivo especial. Piquín compartirá por primera vez el escenario del Teatro del Libertador General San Martín con el Ballet Oficial de la Provincia, en Entre dos mundos, un espectáculo que propone un diálogo entre la danza clásica y el tango de Astor Piazzolla.

“Córdoba es mi segunda casa”, sostiene el artista, quien asegura que la posibilidad de trabajar junto a la compañía provincial le genera una especial alegría. “Para mí estar acá es un placer. Córdoba es mi segunda casa. Y después tener esta posibilidad de poder trabajar con la compañía del teatro, la verdad que me emociona, me da mucha alegría”.

Dos lenguajes, un mismo escenario

Entre dos mundos parte de dos universos aparentemente diferentes. Por un lado, la suite de Paquita, una obra emblemática del repertorio clásico; por otro, la música de Astor Piazzolla, con la intensidad y la expresividad propias del tango.

La propuesta suma además un quinteto de tango en vivo, dirigido por el bandoneonista y coreógrafo Damián Torres, para acompañar el segmento tanguero del espectáculo.

En este encuentro, Piquín no llega solamente como artista invitado. También se involucra en un proceso de creación compartida con los integrantes del Ballet Oficial.

“Me nutro de la energía de ellos”, explica. Y esa búsqueda de intercambio se refleja también en su manera de trabajar: escuchar, probar y modificar aquello que sea necesario para que cada bailarín pueda mostrar su mejor versión.

La bailarina Julieta Morchio, quien compartirá con Piquín los tangos, destaca justamente ese aspecto del proceso. “Está siendo un proceso creativo en conjunto”, señala, y explica que una de las premisas del artista es que “se vea lo mejor de cada uno de los bailarines”.

Para Morchio, además, compartir escena con Piquín representa una experiencia especial.“Para mí es un privilegio poder compartir el escenario con Hernán”.

El trabajo entre ambos tendrá como uno de sus puntos centrales la conexión. Miradas, gestos y movimientos se combinan en un dúo en el que la intención no pasa solamente por la técnica, sino por transmitir una emoción.

“Nos gusta lograr eso en el público, lograr la emoción”, resume Piquín.

Una carrera que también aprendió a salir de la técnica

La historia artística de Piquín estuvo marcada durante años por la danza clásica. Durante casi una década formó parte de la compañía de Julio Bocca, una etapa que le permitió acercarse a diferentes estilos y ampliar su manera de entender el movimiento.

Con el paso del tiempo, el bailarín comenzó a descubrir que su expresión artística podía ir más allá de la precisión del ballet clásico.

Recuerda que durante una etapa pensaba que debía permanecer dentro de ese universo: “Yo soy bailarín clásico y a mí no me saques de la chaqueta y la malla”, cuenta.

Pero aquella mirada fue cambiando.

El contemporáneo y el neoclásico le permitieron explorar movimientos más libres y, sobre todo, una interpretación menos ligada a la perfección técnica. “Disfruto mucho más eso: sentirme en un escenario como una persona real”.

Esa búsqueda también modificó su relación con el público. Para Piquín, mostrar vulnerabilidad y dejar que aparezca la persona detrás del bailarín es una manera de generar una conexión más profunda. “Cuando uno se muestra tal como es y muestra esa fragilidad que también tenemos, está buenísimo, porque ahí conectás con el público”

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El escenario como lugar de libertad

A los 52 años, Piquín continúa pensando la danza como un espacio de búsqueda. Lejos de considerar que una trayectoria extensa significa detenerse, habla de la necesidad de mantenerse activo, aprender y crear.

“Intento mejorar y no caer, no quedarme sentado, sino seguir trabajando, trabajando, trabajando y creando y creando”, afirma.

Y hay una frase que resume su presente: “El escenario es mi mundo”.

“Mi lugar seguro, mi lugar donde me siento totalmente libre”, describe.

Esa libertad será parte de Entre dos mundos, un espectáculo en el que el ballet clásico, el tango y la música de Piazzolla se encuentran con una compañía cordobesa y con uno de los bailarines más reconocidos del país.

“Estamos felices de poder compartir con la compañía y con Patricia Baca Urquiza, en este hermoso teatro”, concluye Piquín.

Cuándo ver “Entre dos mundos”

El espectáculo tendrá cuatro funciones, el jueves 1, viernes 2, sábado 3 y domingo 4 de octubre, a las 20, en la Sala Mayor del Teatro del Libertador General San Martín, ubicado en Av. Vélez Sarsfield 365.

Las localidades están disponibles en la boletería del teatro y a través de Autoentrada.

Precios:

  • Platea: $50.000
  • Cazuela: $44.000
  • Tertulia: $35.000
  • Paraíso: $25.000

También hay opciones de palco para cuatro personas: planta alta $180.000 y planta baja $200.000.

Se puede abonar en 3 y 6 cuotas sin interés con tarjeta Cordobesa.

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